Detallare con sencilla naturalidad lo que sucederá:
- No me matare.
- Seguiré peleando.
- Dejare de dormir tanto...
- Escuchare atento lo que sea, no importa que tan absurdo me resulte.
- Tratare de comer mas seguido.
- No asustare a las monjas que pasen cerca de mi, no importa lo divertido que parezca.
- Te diré que te amo las veces que lo necesites.
- No me despediré.
- Me acostare temprano.
- Volveré.
- Me vestiré.
- Me iré.
- Te olvidare.
- Me comeré todos los chocolates del mundo.
- Explotare.
- Me reiré de todos y de todo; no importa que mi risa suene mucho, no la esconderé.
- Dejare los libros de autoayuda que tantas ves me recomendaste.
- Perdonare.
- Sucumbid.
- Me bañare cuando quiera, donde quiere, como quiera.
- Soñare contigo, desnudos, pensando...
- Ojalá que te mueras.
- Beber y pecar, pecar y disfrutar, tropezar más.
- Me equivocare
- Disfrutare mi error.
- Me encontrare.
- Escuchare menos canciones tristes.
- Me abandonare a lo que venga, sin miedo.
- Te daré mi mano.
- Te buscare.
- Morirás.
- Moriré.
- Volveremos.
- Volveré, y quizás no te busque, ni sepa quien fuiste, ni que serás. Ya no importara, no seré yo... ni tu serás...
- Llorare porque busco algo que no se que es y a la vez sí, sí porque tu eres todo y yo soy nada sin ti; pero no lo sabré.
- No sabré nada.
- Intentare saber.
- Me flagelare y conseguiré heridas que nunca cierren.
- Cerrare las puertas.
- Me matare.
- Tu no sabrás nada.
- Ya no volveré.
- Tu seguirás sin saber nada.
- Mi voz no se volverá a oír.
- Yo no existiré.
- Yo me esfumare.
- Nos olvidaran.
- Yo ya te olvide.
- Yo me perdí.
- Yo no me dejo de mentir.