Silencio: vista al niño, escondalo.
Persignelo 666 veces antede pedirle, de favor, y con disipado respeto, que lo amen intensamente hasta el día de su muerte; de los contrario, nada.
No hay necesidad de ser tan estúpido, tan genuino e inoportuno.
No hay necesidad de mentir, ni hablar, ni de respirar de forma cualquiera.
Necesito que me celebres mi tumba, que me pienses.
De que digas ,,, y yo diga ...
De que solo por una vez, una sola, digas algo de verdad, algo que no sea ruptura, severidad y dureza.
Necesito que se rompan las hojas necesarias,las blancas y las que tienen ojos y formas descompuestas, desiguales.
Quiero que sientas, pero no lo haces, no te importa.
A mi si, y de cualquier forma,soy invisible.
Máquina prosaica, maniaca, infanta.
No puedo concentrarme en otra cosa y me confundo y,
empeño en creer que no pasa nada cuando me esta jodiendo todo.
Señorito séptico, me duele que me desprecies y te pierdas.
¿Cuantos días se caen sin contarlos?
¿Cuantas aves han cantado y han muerto?
A veces me siento a pensar lo mucho que he desperdiciado mi tiempo,
esperándote,
aliviado,
extraviado,
ahí. Y tu no miras, no te importa.
No importa...
¡Caete cadáver!