Temo que ahora me digas que no me amas,
Sí eso es lo que has venido a decirme, calla.
No me partas más la vida; tú y yo somos nubes,
Nubes que se esfuman lentamente al caer el sol.
Sin ti el sabor de las noches se ha extraviado
Y mis ojos sollozan de vez en vez cuando al recordarte.
Vigilo entre sueños la sombra que dejaste sobre las sabanas,
El día que partiste, la última noche que me abrazaste y dijiste “no me extrañes”.
Creo que no he cumplido mi promesa, nuevamente;
Sin ti, no puedo sostenerme de pie,
Me he vuelto débil, distante, acorazado por las imágenes.
Te extraño y nada puedo hacer contra ello.
Hasta la ducha me resulta incomoda.
Sí, esto es otro cigarrillo,
No he dejado de fumar desde que te fuiste.